Elecciones de la CCE: un proceso teñido por las pugnas

Redacción Observatorio

Entre acciones de protección y demandas judiciales, el 20 y 21 de agosto se procedió a la elección de 23 Directores de los Núcleos Provinciales de la Casa de la Cultura Ecuatoriana. El padrón electoral de cada provincia incluyó finalmente a todos los miembros del Registro Único de Artistas y Gestores Culturales, después de que en la Junta Plenaria del 17 de agosto se declarara inhábil la presentación de la carta de intención de voto como requisito de sufragio.

Este hecho puede ser considerado una victoria de un sector de artistas y gestores culturales que cuestionaron la representatividad de la Casa de la Cultura Ecuatoriana y que buscaron ampliar la base electoral en un disputado proceso electoral.

Los resultados de las elecciones aparentan una renovación de las directivas provinciales, pues únicamente siete candidatos fueron reelegidos. Y por otro lado, trece candidatos que parecen ubicarse en la oposición a la presidencia actual de la Sede Nacional ganaron en las provincias de Azuay, Napo, Zamora Chinchipe, Chimborazo, Bolívar, Cañar, Manabí, Galápagos, Pastaza, Pichincha, Santo Domingo, Cotopaxi y Santa Elena.

El padrón total por provincias se confirmó tres días antes del escrutinio, razón por la cual el Observatorio, como veedor del proceso electoral, no pudo obtener el número actualizado de personas inscritas en los padrones. Sin embargo, se encuentra que, en la provincia de Pichincha, el padrón total estuvo conformado por 7527 votantes, de los cuales 1615 personas acudieron a votar, es decir tan solo el 21,5 % de los inscritos en el padrón. Un dato que evidencia un involucramiento y participación aún parciales de Artistas y Gestores Culturales en sus procesos de representación política.

A nivel nacional, las jornadas de votación se realizaron de manera ordenada, cumpliendo los protocolos de bioseguridad, sin problemas registrados en todas las provincias, menos en una.

Guayas se quedó sin elecciones

Todos los núcleos provinciales de la CCE ya tienen a sus nuevos presidentes —y presidentas, pues en Tungurahua y Galápagos dos mujeres fueron electas—, a excepción de Guayas, cuyo proceso electoral fue cancelado por una acción judicial. Este es el segundo juicio domiciliado en la provincia del Guayas en relación al proceso electoral, el primero, impulsado por Osinaga y Mackenzie, buscaba la suspensión de las elecciones generales, porque el proceso no garantizaba la participación libre de los miembros del RUAC a quienes se les exigía enviar una carta para ser incluidos en el padrón.

Martha Rizzo (gestora cultural e investigadora, que se postuló como candidata a la presidencia del núcleo del Guayas) fue quien presentó una demanda de protección en vista de que una serie de irregularidades —de acuerdo a su criterio—  afectaron la transparencia de los comicios en esta provincia. Los elementos probatorios en los que sustentó la demanda fueron los siguientes: la conformación de la junta electoral sin miembros del directorio y sin la debida socialización de este proceso; las inconsistencias en el padrón electoral donde se hallaron personas fallecidas registradas y miembros administrativos de la casa; gestores y artistas culturales que pese a haber enviado su carta de intención de voto no fueron incluidos en el padrón.

A esto, Rizzo le suma una violación al reglamento interno por parte del actual presidente Fernando Naranjo, quien solicitó vacaciones y dejó en el cargo al asesor jurídico, cuando el reglamento dice que solo pueden ejercer este rol uno de los dos vocales del directorio o sus suplentes.

El viernes 13 de agosto, el juez Roberto Napoleón Angulo analizó las pruebas que Rizzo presentó junto a su equipo legal y determinó que las elecciones debían empezar de cero y emitió una medida de protección que fue acogida por la directiva de la CCE Núcleo del Guayas.

Comunicado de la CCE Núcleo del Guayas. Fuente: cuenta de Facebook.

Un día antes de este proceso, los padrones a nivel nacional se abrieron para incluir a todos los miembros del RUAC, debido a la orden del juez Paúl Bonette, de Azuay, que días después fue ratificada por la junta plenaria de la CCE.

¿Cuándo podrán votar los artistas y gestores del Guayas para elegir al nuevo presidente/presidenta? No hay una respuesta definitiva a esta pregunta, por el momento es necesario esperar la sentencia en firme del juez Angulo. Los seis candidatos oficiales deberán estar atentos al nuevo cronograma electoral para volver a inscribirse e iniciar por segunda ocasión las campañas para dar a conocer su plan de trabajo. Mientras tanto, las elecciones a presidente de la sede de la CCE continúan su curso, y en el caso de Guayas, a la junta plenaria deberá acudir el actual presidente o su subrrogante.

 

Elección nacional: ¿qué perspectivas hay para la junta plenaria?

EL Observatorio de Políticas y Economía de la Cultura, en su rol de veedor del proceso, ha buscado generar información que permita conocer mejor a los seis candidatos que han optado por la presidencia de la sede nacional de la CCE.  A través de su espacio ‘Silla Vacía’, el Observatorio propuso entrevistas individuales a los candidatos para ahondar en el conocimiento de sus respectivas trayectorias y propuestas. Cinco candidatos aceptaron la invitación, únicamente Camilo Restrepo —actual presidente  y candidato a la reelección— no contestó favorablemente. La serie de entrevistas puede ser vista en esta lista de reproducción de la plataforma Facebook, o a través del canal YouTube de la Universidad de las Artes:

Silla Vacía, una propuesta audiovisual del Observatorio de la UArtes.

En una elección cuya modalidad es la democracia indirecta, es decir, los representantes de las juntas plenarias eligen a través de voto secreto en la junta nacional al presidente de la Casa de la Cultura, Camilo Restrepo y Fernando Cerón parecen ser los candidatos con mayor opción a disputarse la presidencia de la sede de la Casa de la Cultura Ecuatoriana. Esta información, el Observatorio la ha podido recoger en  redes sociales y a partir de la  información de actores calificados que siguen el proceso electoral de cerca. Lamentablemente, no existió un debate de candidatos, como por ejemplo, lo sugirió el candidato Santiago Buitrón en la entrevista que le efectuara el Observatorio en las instalaciones de la CCE-Quito.

Camilo Restrepo es abogado y ha tenido una vida muy activa en el ámbito político y cultural desde principios de los ochentas. Ha sido presidente nacional de la Casa de la Cultura Ecuatoriana en dos ocasiones: la primera instancia, de 1992 al 1996, durante la presidencia de Sixto Durán Ballén. Posteriormente, cumplió las funciones desde el 2017 hasta el 2021, en reemplazo de Raúl Pérez Torres, tras haber sido su asesor.

Restrepo afirma que la producción artístico-cultural del país tiene un arraigo fuerte a la tradición costumbrista, aquella que se gestó a finales del siglo XIX y que predominó a inicios del XX. Es decir que, para Restrepo, la cultura tiene un valor identitario en el que convergen tanto la tradición como la preponderancia del proyecto estado-nación, en el sentido original de creación de la Casa en los valores enunciados por el proyecto de Benjamín Carrión.

En su último mandato, Restrepo ha mantenido una constante disputa política con algunos representantes provinciales, que pudieron ser evidenciadas en las recientes Juntas Plenarias que tuvieron carácter de público por solicitud de las recientes autoridades designadas en el Ministerio de Cultura. Justamente, varias de las propuestas impulsadas por el Ministerio de Cultura del actual gobierno —eliminación del requisito de la carta para poder sufragar o la reprogramación del cronograma de elecciones—  no tuvieron eco en la junta plenaria con mayoría oficialista.

A propósito de esta disputa con algunas representaciones de núcleos provinciales, en especial: Azuay, Manabí y Tungurahua, nació la candidatura de Fernando Cerón, expresidente de la Casa de la Cultura Núcleo del Tungurahua (2017-2021), como representante del equipo Sinergia por la Cultura. Cerón es sociólogo y ha contribuido a la visibilización de la CCE Núcleo del Tungurahua a través de convenios con instancias que promueven la dinamización del sector y la defensa de los derechos humanos, sobre todo, la de la población LGBTI+ y de la población indígena.

Sinergia por la Cultura ha logrado comprometer, según sus propias declaraciones en redes sociales, los apoyos de trece de las veintitrés provincias que eligieron representante. Para Cerón —al igual que para el equipo de Sinergia— es importante la reconfiguración de los poderes que legislan las instancias culturales del país. Reconoce, además, que la perpetuación de grupos minúsculos en las “altas” esferas implica la reducción de las acciones culturales en macro y, por ende, el beneficio de ciertos grupos que buscan adherirse al poder.

Los otros cuatro candidatos han tenido un menor protagonismo en las negociaciones políticas para conseguir los votos en la Junta Plenaria. El caso del candidato del movimiento Plataforma Cultural, Eduardo Puente, es interesante, pues ha logrado —según algunos informantes del Observatorio— conseguir apoyos diversos que pueden ser determinante en el momento de lograr acuerdos para obtener una mayoría.

Santiago Buitrón, de la Red Awasca, aparece como un candidato que recoge apoyos variopintos del sector cultural, que vienen también de sectores institucionales a nivel nacional y local. Los candidatos  propuestos a través de la Red Awasca para los núcleos provinciales no fueron electos. En su discurso, el consenso y la capacidad de negociación, con los integrantes del Sistema Nacional de Cultura serán determinantes para lograr una gestión eficiente e incluyente.

Finalmente, y quizás con un menor nivel de protagonismo, tenemos al candidato Orlando Sotomayor quien aparece como el único candidato costeño y aHugo Egüez, un ex funcionario de la Casa de la Cultura, y que en la entrevista que le hiciera este observatorio demostró un importante conocimiento de la gestión interna y administrativa de la Casa. Egüez parece también tener un apoyo de un par de núcleos amazónicos que podrian verse reflejados en la votación en Junta plenaria.

Directores de los Núcleos Provinciales de la CCE

Una vez definidos los presidentes y las presidentas de los núcleos a nivel nacional es importante conocer con mayor detalle su trayectoria para poder proyectar cuál será la línea de trabajo en sus núcleos provinciales. Además, es fundamental destacar que este 30 de agosto, el futuro de la Casa de la Cultura estará en sus manos, pues en junta plenaria se definirá la elección del nuevo presidente de la Sede para los siguientes cuatro años. A continuación, incluimos una breve biografía de cada uno de los candidatos elegidos:

Azuay – Martín Sánchez

El teatro, la danza y la defensa de los derechos culturales son el punto de partida de la trayectoria de Martín. La dirección del Ballet Causanacunchic y del grupo de danza del Municipio de Chordeleg lo vinculan directamente con la práctica artística. Ha laborado con comunidades y poblaciones de riesgo en distintos proyectos sociales en espacios como la Fundación PACES y el Centro de Rehabilitación Social Femenino. Su mayor lucha es en contra del centralismo, por lo que uno de sus principales objetivos se enfoca en la participación democrática de los artistas y gestores culturales en la toma de decisiones que determinen el quehacer de la Casa. Contar con ejes como la diversidad sexo genérica, la memoria social y procesos identitarios en el marco de la interculturalidad, apoyo a las asociaciones y colectivos independientes y la diversidad de manifestaciones y actividades culturales lo ubican como potencial elector de Fernando Cerón para la presidencia de la Sede Nacional de la CCE.

Bolívar – Rommel Ocampo

Su experiencia está marcada por su paso por la presidencia de la Cruz Roja de Bolívar y por la gestión cultual de la CCE. Rommel planteó, desde el principio, un nuevo modelo de gestión basado en un diagnóstico previo y un cambio en la estructura orgánica interna de la Casa. Destaca la importancia de las acciones integradoras y en ese sentido plantea la creación de extensiones del Núcleo Provincial en otros cantones. Proponen también una dirección para todas las disciplinas artísticas, la gestión cultural e interculturalidad y la memoria social y patrimonial de los pueblos. Ha llevado adelante procesos de profesionalización por trayectoria para gestores culturales, artistas y artesanos.

Cañar – Juan Álvarez

Juan conoce a detalle la estructura interna del Núcleo Provincial de Cañar, pues fue jefe financiero-administrativo desde 2003 y estuvo inmerso en la construcción de su Orquesta Infanto-juvenil. Está muy familiarizado con las designaciones y consecución de los presupuestos de la Casa y considera muy importante una distribución más justa del mismo en relación a los otros núcleos provinciales. Toma como punto de partida la Ley Orgánica de Cultura y desarrolla alianzas con el sector privado y en impulsar las ideas de gestores y artistas dentro de la Casa contando con procesos de capacitación para ejecución de sus proyectos. Su plan de trabajo reconoce que el eventismo que prima en el campo laboral de los artistas y gestores culturales debe quedar en el pasado y que nuevos procesos generadores de empleo deben llevarse a cabo junto a las comunidades.

Carchi –Luis Rosero

La labor creativa de Luis se ha enfocado en las artes visuales y la escritura. En su gestión planifica la inclusión de cantones, parroquias y barrios. La memoria social y la preservación del patrimonio forman parte de sus prioridades para el núcleo provincial. Pretende impulsar el rol autogestivo de la Casa a través de vínculos con la empresa privada y entidades estatales. Rechaza los partidismos políticos y asegura que lo único que lo motiva es una Casa de la Cultura más diversa, integradora y generadora de oportunidades para todos los artistas y gestores culturales. Cree en el potencial y el trabajo de nuevas generaciones para el beneficio del sector cultural de su provincia.

Cotopaxi – Milton Caluña

Milton dirige la Fundación Cultural Arte América y se ha desempeñado como profesor de danza folclórica para niños y jóvenes. Ha mencionado que su objetivo más importante es poder establecer un convenio con la Universidad Central para que los artistas vinculados al Núcleo Provincial puedan capacitarse y contar con más herramientas creativas. Es muy enfático en resaltar que va a continuar con todo lo valioso que la administración anterior venía haciendo. Explica que no se trata de relevarlo todo. Considera que el apoyo de otros estamentos como GADs e instituciones tanto públicas como privadas es vital para la adquisición de recursos, teniendo en cuenta la situación actual del país. Destaca que las manifestaciones culturales son dinamizadoras de la economía, ya que enriquecen el turismo en los territorios. Así mismo, considera que es necesaria la valoración de todo el esfuerzo que hay detrás de la producción de una obra y que los espacios de fomento y creación cultural deben ser inclusivos y libres de todo tipo de discriminación.

Chimborazo – Juan Carlos Huaraca

Juan Carlos es director de la Fundación Cultural Ñukanchik Ecuador, destacada entidad que se ha encargado de llevar a cabo grandes producciones artísticas de danza y música ancestral. Lo primero en su plan de trabajo será la adecuación de espacios que están deteriorados . Busca priorizar las necesidades que históricamente han tenido los artistas cuando han llevado a cabo sus proyectos. Establece que, teniendo en cuenta la extensión de la provincia, es necesario hacer asambleas cantonales de cultura con el propósito de ofrecer un diagnóstico general de los territorios y empezar a actuar con base en los resultados. Espera que el presidente de la Sede Nacional pueda redistribuir oportuna y equitativamente los recursos para todas las provincias y, sobre todo, para aquellas que han sido consideradas “pequeñas” como Chimborazo.

Imbabura – Luis Fernando Revelo

Luis se ha especializado en la producción de ensayos educativos y religiosos. Considera importante a las actividades artísticas para el público infantil y menciona que la Casa debe seguir promocionando aquellos talleres para los más pequeños de manera permanente. Para Luis, nada se compara a la experiencia y experticia que brindan la cantidad de años cuando se trata de dirigir una institución pública. Descarta la extensión de la Casa a los otros cantones por falta de presupuesto, pero, en su lugar, está interesado en crear lazos de cooperación con los centros culturales.  Así mismo, resalta la presencia de la inter y la pluriculturalidad en términos de diversidad étnica en las actividades planificadas para el núcleo.

Loja – Diego Naranjo

El trayecto de Diego está lleno de primeros puestos en concursos internacionales de oratoria. La autonomía y la libertad de pensamiento serán claves en su gestión como director. La readecuación de ciertos espacios dentro de la Casa es de las acciones que más importancia tienen en su plan de trabajo. Plantea que el núcleo debe ser un espacio que permita el impulso a la gestión de emprendimientos culturales basados en la descolonización de los saberes y en la interculturalidad. Diego está convencido de que la cultura transforma a la sociedad a través de la humanización y la sensibilización que conllevan los procesos creativos. Sobre todas las cosas, enfatiza que es importante acentuar la institucionalización de la Casa.

 Pichincha – Andros Quintanilla

Andros es ganador de concursos en diversas áreas de las ciencias sociales, de las artes escénicas y literarias. Su discurso se basa en el abandono de liderazgos en donde priman la individualidad y pretende crear relaciones dialógicas y horizontales a partir de lo colectivo. Su plan de trabajo concibe a la cultura no solo desde las artes, sino desde su relación con otros aspectos del conocimiento y de las sociedades en general. Andros menciona que la Casa tiene el deber de vincularse con asociaciones y colectivos que ya vienen, por años, llevando a cabo acciones en función de lo comunitario, muy lejos de la institucionalidad pública o privada. Destaca que el quehacer del núcleo debe radicar en lo diagnosticado previamente con herramientas que en realidad puedan identificar las necesidades no solo de los cantones grandes, sino de todos los territorios y comunidades.

Tungurahua – Emilia Alvarado

El recorrido profesional de Emilia comienza a girar en torno al sector cultural a partir de su participación en la embajada ecuatoriana en Berlín, donde estuvo encargada de gestionar proyectos culturales para África y América Latina. Emilia destaca que la diversidad de las manifestaciones culturales es capaz de erradicar problemáticas sociales y de crear procesos de sensibilización para las poblaciones. Su plan de trabajo está fundamentado en la participación no solo de artistas y gestores culturales, sino también del público en general. Las acciones del quehacer de la Casa en su planificación se basan en la implementación de mayores recursos para los artistas y en el desarrollo de actividades culturales en el espacio público.

 Santo Domingo de los Tsáchilas – Eiron Álava

El campo artístico y creativo de Eiron es la poesía. Conocer los orígenes de la cultura de su provincia le es fundamental para cualquier acción que se pueda tomar desde el núcleo. Cree que lo creativo funciona mejor cuando se enuncia desde lo colectivo y lo interdisciplinar. Prioriza aquellas propuestas que se den desde la mayor cantidad de territorios posibles. Reconoce que el diálogo entre la Casa y los artistas y gestores debe estar permanente y estrechamente articulado para su correcto funcionamiento. Las manifestaciones culturales, para él, cumplen el rol de crear mejores seres humanos, por lo que antepone la educación artística desde la infancia, de la mano de profesores capacitados y técnicos en cada disciplina.

 Morona Santiago – Juan Merino

La línea de acción de Juan pretende seguir dinamizando el patrimonio cultural de su provincia, promoviendo la producción artística de gestores comunitarios provenientes de todos los territorios de la provincia, por lo que seguir contando con las sedes cantonales que se han articulado con el núcleo le es vital para que las iniciativas sigan siendo impulsadas. Uno de sus objetivos se basa en la capacitación de colectivos artísticos para que sean reconocidos a nivel provincial y nacional. Juan pretende promocionar la producción desde todas las disciplinas artísticas, ya que hay mucho por ser visibilizado de su provincia, teniendo en cuenta las culturas originarias presentes en la región amazónica. Así mismo, piensa en la Casa como un espacio capaz de contribuir a la profesionalización de las artes y la cultura.

 Napo – Renán Quilumba

El respaldo de Renán son treinta años de experiencia como gestor cultural y artista plástico. Determina que es importante para la Casa generar recursos a través de proyectos autogestivos, a partir de su relación con la mancomunidad, autoridades, y otras entidades. Le preocupa el bajo presupuesto que se ha dado al núcleo en los últimos años. La diversidad de las propuestas culturales y artísticas debe ser muy amplia, considera Renán. También su plan de trabajo se basa en un mayor fomento a las actividades culturales de su provincia, ya que diagnostica que, en términos de lo cultural y artístico, su entorno ha estado poco movido y necesita una urgente reactivación.

 Orellana – Nicolás Paucar

Nicolás conoce a detalle el funcionamiento y la estructura del núcleo provincial. Le es vital poder contar con el apoyo de GADs y otras instituciones para poder descentralizar proyectos de capacitación y formación de varias disciplinas artísticas. Le preocupa la distribución de los recursos desde la Sede Nacional, ya que lo dictamina no consecuente con las necesidades del núcleo provincial y otros núcleos provinciales. Entre sus objetivos se encuentra fomentar la creatividad de los artistas más allá de su capacidad interpretativa logrando crear un lugar de enunciación propio que nazca tanto desde lo colectivo como desde lo individual.

Pastaza – Carlos Garcés

Carlos establece que es necesario repotenciar la estructura orgánica del núcleo provincial y optimizar los procesos técnicos y administrativos que esta conlleva. Los temas de validación de trayectoria le interesan a partir de la negativa que varios artistas y gestores recibieron al solicitar pertenecer al RUAC. Abandona por completo la idea de la Casa como un ente clientelar que funcione según intereses individuales. En su gestión, buscará crear alianzas con GADs cantonales, parroquiales y con otras entidades para crear una colectividad interinstitucional que vele por el desarrollo cultural no solo de artistas y gestores, sino de toda la ciudadanía.

Sucumbíos – Jofre Gómez

A pesar de lo reducido del presupuesto con el que se cuenta, Jofre quiere verter por completo las acciones del núcleo sobre las necesidades e iniciativas de los artistas y gestores comunitarios. Planifica contar con proyectos autogestivos que permitan desarrollar cierto nivel de sostenibilidad y no depender enteramente de las asignaciones presupuestarias. Su plan de trabajo se enfoca en la construcción de espacios, como estudios de grabación y complejos culturales, para la profesionalización, promoción y capacitación de todas las disciplinas artísticas. Así mismo, la adquisición de títulos de tercer nivel en el lapso de un año y medio, para artistas y gestores, va a ser tramitada en su gestión.

 Zamora Chinchipe – Hamilton Martínez

La visión de Hamilton, en cuanto al desarrollo del núcleo, incluye a los artistas de todos los cantones de la provincia, por lo que le es importante contar con el apoyo de GADs cantonales y parroquiales. Reconoce que es importante tener en cuenta la versatilidad de todas las disciplinas artísticas y no enfrascarse en aquellas que han sido tradicionalmente consideradas como “mejores”. Explica que nunca hubiera podido consolidar u plan de trabajo sin antes haber tenido en cuenta las necesidades de los artistas. Busca crear una conciencia colectiva que logre erradicar la antigua idea que ubica a la cultura como algo de lo que se puede prescindir o dejar en segundo plano.

Galápagos – Paola Zambrano

Paola ha formado parte de la creación de diversos espacios enfocados en alcanzar la visibilización de artistas no mediáticos. Ha mencionado que su gestión estará vinculada con la interrelación de varias instituciones para poder satisfacer de mejor manera las necesidades de los artistas. Avizora que las Galápagos pueden ser no solo una potencia turística, sino también cultural a través de la sensibilización y formación de un público capaz de poder apreciar que existen muchas más formas de expresarse desde lo creativo. El plan de trabajo de Paola busca también poder reconstruir procesos identitarios que radiquen en el repensar de la cultura.

 El Oro – Marcos Sánchez

Marcos comenta que la Casa debe incluir a artistas provenientes de distintas identidades culturales y no solo aquellos que mantengan relaciones directas con el núcleo. Esta debe ser capaz de contribuir en materia de política pública cultural en el contexto cantonal para el beneficio de los artistas y gestores. Así mismo, considera que debe haber mayor apertura de espacios para artistas independientes que lo necesiten tanto para performances como para ensayos. Las acciones en su plan de trabajo se basan en una idea de cultura que parte de las relaciones sociales equitativas entre individuos y deja de lado cualquier visión vertical correspondiente a otras formas de entender las sociedades.

 Esmeraldas – Carlos Minota

Carlos propone a su provincia como un referente cultural capaz de poder contribuir a todo el Ecuador. Cree en los procesos culturales como productores de tejido social y político capaces de cambiar la realidad de una sociedad. Sus objetivos no serían posibles de cumplir sin tener en cuenta a todas las culturas e identidades presentes alrededor del núcleo provincial. Carlos explica la necesidad de una reestructuración administrativa de la Casa y que hay que entender a cabalidad el propósito de la Ley Orgánica de Cultura, que, en gran medida, aboga por la satisfacción de muchas de las necesidades de artistas y gestores. Además, su plan de trabajo incluye una nueva noción de lo que significa la cultura en comparación a conceptos, por lo general, más tradicionales.

 Manabí – Fidel Intriago

Fidel busca ubicar a la producción cultural como una de las mayores fuentes de ingresos desde lo público. Su plan de trabajo cuenta con un sistema de ordenanzas que pretende dotar de mayores beneficios laborales a los artistas y gestores culturales. En cuanto al uso de los recursos, explica que es necesario que los departamentos culturales de otras entidades abandonen los eventismos y propongan iniciativas que signifiquen tanto producción simbólica como producción económica. Fidel identifica que es necesario ver hacia afuera de la Casa y enunciarse desde los territorios y sus lenguajes. Espera trabajar junto a los GADs cantonales para lograr conocer más a fondo las condiciones de los artistas y actores culturales y su contexto.  

 Santa Elena – Félix Javier Lavayen

El plan de trabajo que propone Félix se basa en actividades desconolonizadoras y busca temáticas y rasgos culturales que hablen de la ancestralidad de la provincia. Las propuestas artísticas que él piensa para la Casa van a responder a estas estéticas y se van a llevar a cabo en todas las disciplinas. En sus objetivos está fortalecer la producción editorial e investigación bibliográfica que giren en torno a los procesos culturales de la provincia. Félix también habla en su plan de trabajo de crear lazos comunitarios entre artistas de distintas disciplinas que lleven a cabo actividades performáticas mientras se relacionan con la ciudadanía en el espacio público. Creando, de esta forma, un sentido identitario revolucionario que intervenga en los imaginarios colectivos.

 Los Ríos – Henry Layana

Para Henry, su gestión debe comenzar en procesos de capacitación artística en todas las disciplinas artísticas. En su plan de trabajo están los objetivos de difundir las manifestaciones culturales y recuperar los espacios públicos y patrimoniales con valor simbólico, pero que no han sido tomados en cuenta. La inspiración de su gestión nace a partir de la visión de Benjamín Carrión y avizora a su provincia como una potencia cultural y artística. Muchas de las acciones planificadas surgen a partir de la identidad cultural de comunidades y poblaciones presentes en el entorno del núcleo provincial y, a raíz de ellas, busca potenciar el quehacer cultural de la Casa.

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